domingo, 25 de julio de 2010

A box.

Life is something like a cardboard box in the middle of a highway. Some cars evade the box, they don't know what is inside and they don't want to know it, maybe it's dangerous to run over it, and they just change their path.

In the other hand we have those people that don't give a fuck for the box, they just accelerate and hit the box as fast as they can, assuring that if there is something heavy or important inside, the accident would be so epic than they won't have no worries if they make it alive.

If it's raining, the box would seem stuck in the middle of the road, bent and decolourated, with nowhere to go and no force left, so people would think it doesn't matter if it gets a pair of tire marks. If it's windy, the most probably thing the box is doing is being stuck on the side of the road, no future, no will, no next steps.

Little people would stop. Very little, instead. This little people would matter about the box, about the safety of other people, about the contents of the box, even if risking their lives. This little people have over their shoulders the work that neither the cardboard boxes, neither the other drivers can or want to do.

So, in this night, I feel pretty much like a box in a rainy day. Bent, decolourated and waiting for someone that wants to know what is inside, and not if it's valuable.

Don't pay too much attention to this messy rant, probably the beer, probably the truth, maybe both want to remind me where the fuck I am right now.

viernes, 21 de mayo de 2010

Another story.

Dios, cuanto hace que no publico. Pero esta es una entrada distinta. Una pequeña historia de un tema conocido desde un punto de vista distinto y escrita en inglés. La tenía escrita en español, para publicarla cuando tuviera un rato en mi ocupada vida, y ahora voy y la pongo en inglés. Vaya tela lo que me ha costado parirla XD


He was a man that suffered plenty of those “modern syndrome”. Almost all of them, though. Those syndrome that start with A of “agoraphobia”, and continue with D of Diogenes syndrome, until the end of the alphabet. We were all very busy to take care of anyone that were not ourselves, world broke in little pieces sometime ago.Continue?
Odours, smartly enough, took care of my nose long before we entered the house. I was used to rotten, decoy, decomposition odours, but the mixture that I found there resulted in a excessive complicated equation for my nose to solve. Anyway, we had to open that door. Curiosity, maybe. Need, totally.

We didn't run out of humanity, still had some left. And that was our feeling when we saw the picture inside the door, in which the most eye-catching things were those that in normal circumstances wouldn't be noticed. Order in the bedrooms, the clean mattresses although the layer of dust. Time does not forgive. The floor, in the other hand, were something hard to describe. “Diogenes syndrome”, told me my partner. The one living in this flat found utility in all the things he and others usually throw to waste. Looks like he never got rid of that problem.

The problem that we believe he got over, at least in his latter moments, was his scare on going outside, his fear of open spaces, maybe for being too much open, or maybe for the ones that populate that spaces before... or after. And we knew that he got over this problem in his last moment of life, maybe with his last struggle. Maybe because he was running out of life.

Well, it was supposed to be a nice picture, that one of taking a chair to have a sit facing sun and ending your life. Sounded even romantic, movie like. Reality took care of taking a little part of that charm, maybe all of it. His body, stubbornly, was still sat on the chair. But it already lost a great part of his human form. His head was laying behind the chair, it had lost a great percentage of skin. Degradation was primary work of decomposition, and plenty of muscular mass was already melted down, after birds, and later bugs, did their work piercing it. Those insects decided that the dead body was no longer tasty and moved into the house, having some great time with the trash inside.

He lived anchored to his home, a small house that didn't get to one hundred meter summing up the two floors. He lived attached to his life, to his mental illness. He was already sick long before the catastrophe that transformed the world, and continued being sick during it. So, when the screams stopped, the shots silenced, and those that were no longer human left him alone, in that moment of silence, he decided to have some sun in his last morning. No one came to see him, and those who care about him, were probably dead or something worse. So this was the end of his life cicle.

We decided to leave him there (he probably wanted it to be this way) and took some material from his house, he won't use it anyway. Closed the door of the house, we left remembering that this man, this sick man, returned us some humanity feelings we though forgotten.

viernes, 30 de octubre de 2009

Photobucket

Aquí sigue oliendo a barrio, a pueblo. Aún en Madrid, con todas sus gentes, sus calles, sus humos de ciudad altiva y moderna, queda todavía un lugar que le recuerda a la gigante capital aquello que una vez fue. En Gomeznarro aún huele a pueblo. Y las tardes caen igual que en todas partes, y las farolas no alcanzan a alumbrar las esquinas de particular distribución, ni los callejones por los que se accede a las viviendas.

Pero no es una oscuridad de la que tener miedo, es un vacío de luz que recuerda cuando se vuelve por la noche a la última casa del pueblo, en ese momento se sabe que mas allá de la luz no hay nadie, nada más que campo. Realmente detrás de la sombra sigue habiendo ciudad, pero no importa, porque aquí el tiempo pasa de manera distinta.
Continue?
Esta gente se camufla con el resto de Madrid, pasea por sus calles, usa sus transportes. Pero sigue viviendo de otra manera. Poca gente joven hay, pero el barrio sigue viviendo. Gomeznarro formó parte de lo que una vez fue el poblado de Hortaleza, un pueblo próximo a la capital, que fue engullido en su totalidad en algún momento de su historia.

Y sin saberlo, y probablemente sin quererlo, fue testigo de cómo pasó a formar parte de una de las contradicciones que son parte de la gran ciudad, que son muestra de sus desigualdades, y también parte de su identidad. Y es que Gomeznarro vive a escasos 10 minutos de Arturo Soria, y a unos 30 de la zona del Conde de Orgaz, zonas de dinero y, en algunos casos, verdadera opulencia.

Gomeznarro colinda con la carretera de Canillas, con el carril del Conde, con la calle Andorra. Le queda cerca el dinero, pero también la clase esa a la que pertenecemos todos aquellos a los que no nos sobra el dinero nunca. Y desde luego, sus ideas están más cercanas a estos últimos. El pueblo visita a los que se fueron a la capital para intentar prosperar. Pero en este caso el pueblo y la capital forman parte de una misma cosa. Los hijos visitan a los abuelos, solo que no cogen el coche, sino el metro, y en ocasiones, ni eso siquiera.

Justo al lado de una inmensa torre de arquitectura particular y dieciséis pisos de viviendas, siguen estoicos unos pequeños chalets adosados que no suman ni cien metros cuadrados entre las dos plantas. Entre puerta y puerta un cartero tiene cuatro pasos de distancia. Pero Gomeznarro sobrevive entre moles de hormigón, entre gentes que apuran el paso para ir a ningún lugar, entre coches, humos y prisas. Porque esta calle, que es de todo menos una calle, ya conoció en su momento a los bloques de pisos, mas pequeños, pero bloques. En cierto momento a los chalets se les añadieron bloques de cuatro pisos y dos puertas sin ascensor.

Photobucket

Aquí se hace de noche al mismo paso que en toda la ciudad, pero cuando hace frío flota en el aire ese delicioso olor a chasca, a lumbre, costumbre que algunos aún guardan. Todavía el vecino conoce al de su lado izquierdo, y al de cuatro casas más allá, y a la mitad de la fila anterior, y la otra mitad de la posterior. Pero es una belleza efímera, ya que la gente es mayor. El paso de los años hace que esta hilera de casas tenga personalidad propia, cada casa es un cúmulo de proposiciones que los dueños hicieron a sus edificios.

Los colores cambian, las fachadas son una amalgama de estilos o intentos de ello. Pero no son tan populares como en Londres, porque esta calle nunca ha pretendido serlo. Ahora la gente habla de cómo le van las cosas a un tercero en el hospital, el tiempo les pasa facturas, casi tan caras como las del ayuntamiento. Aquí, con un barrio cerrado, por el que no pasa ninguna vía grande directamente al lado (y que bendición supone eso), las vidas intentan aferrarse a ese lapso de tiempo en el que el barrio esta encerrado.

Todavía resiste un mercado tradicional, en el que, sin lugar a dudas, aparecen puestos cerrados. Una similitud que este mercado comparte con algunas de las casas, que parecen vacías de vida. Porque ahora esta mal la cosa para vivir en una casa como esta, a la que no se llega ni con coche. Está mal para este barrio, que se resiste a que nadie le imprima su fecha de caducidad. Está mal para su gente, que se ahoga con su pensión mínima para que encima les graven la basura. Está mal para sus viviendas, ya que aquí muchas casas han sido tiradas abajo, y nuevas construcciones han sido para realquilados en vez de para la gente de la zona.

Pero siguen viviendo, siguen resistiendo, y siguen contando sus historias, historias de la simiente de Madrid, de la gente que ha pasado épocas malas, y épocas menos malas. Historias agradables y muchas veces tristes, de gente que se ha ido, de hijos que olvidan a sus padres, de personas que no aprendieron a escribir porque, sencillamente, no pudieron. Y la verdad es que no es una calle, porque tiene forma de cualquier cosa menos de calle. Pero lo que si es, es un corazón gigante, viejo, pero latente. Un gran corazón que late inyectando a la gran urbe poco a poco parte de su historia, que, como muchos otros pueblos, se va perdiendo lenta pero continuamente.


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sábado, 17 de octubre de 2009

Hokuto Musou.

Ha llegado la hora de traeros la iluminación, hermanos mios, porque difundiré la palabra de Dios entre los mortales. Pongamos en situación: soy un tio bastante "motivado". Digamos que me lo tomo todo a cachondeo hasta que alguien me toca la vena friki, entonces el scouter de Vegeta mide OVER 9000. OVER NINE THOUSAND!



Y me han tocado la vena. Un buen día te despiertas, y como buen siervo de Internet, enciendes el ordenador. Chequeas las noticias y los foros que habitualmente visitas, y llega la sorpresa. La iluminación divina, el soplo del espíritu santo, los coros de los ángeles, que en forma de noticia te comunican lo siguiente:

Koei-Tecmo esta trabajando en un nuevo juego de la saga Musou (Dinasty Warriors). Solo que en este caso, no va de China ni Japón. Va del Puño de la Estrella del Norte. Esa serie que para mi, es un cacho muy importante de mis entrañas. Esa serie que pone el antes y el después, el punto de referencia, en la que la violencia es la causa y el efecto. DIgamos que soy un poco friki de antigua cepa. Cada vez que alguien me dice Bleach tal o Fullmetal Alchemist cual, yo recuerdo mi infancia con el VHS del Puño, una y otra vez, y les respondo: "si, eso puede que este bien y tal, pero ¿has visto el Puño?"




Por tanto, quiero haceros partícipes de la felicidad que me supone hablar de este nuevo juego. Porque el Puño es la referencia en la violencia, la referencia de los de pura cepa. Os dejo un enlace con más material.







YOU WA SHOCK!

martes, 8 de septiembre de 2009

Este enlace Del que me he enterado a través del Blog de Manu es un concurso para que podáis ganar un monitor Full HD de Samsung, de 23". No creo que gane, pero todos los que pinchéis podéis participar a la vez de estar ayudandome a subir un peldaño, así que, bueno, ¿que tal si me echáis una manita? ^^

lunes, 17 de agosto de 2009



Como si de un Bear Grylls cualquiera se tratase, aquí os dejo un vídeo de lo que he andado haciendo estos 15 días de vacaciones. Lo que se ve es el parque nacional de Ordesa y Monte Perdido, todo un espectáculo, aunque la resolución de la cámara no dé para más. Pero es impresionante, oigan.

lunes, 27 de julio de 2009

"Jau tu": mi tema de PSP

Andaba yo investigando en esto de la PSP y me he decidido a probar un creador de temas original de Sony, a ver que tal sale eso de hacerse uno mismo el tema. La verdad es que para mi, que no tengo ni idea de como se hace uno, pues ha sido algo complicadillo, pero nada del otro mundo. A continuación os dejaré unas indicaciones para realizar el vuestro propio, y el primer tema mio como descarga.

Sony Japón puso a disposición de sus usuarios un creador de temas gratuito para que hicieran sus propias creaciones y pudieran compartirlas fácilmente. Afortunadamente, el programa esta en inglés, así que es bastante sencillo de manejar. Si queremos realizar un tema, esta herramienta es la primera que necesitamos.



Este programa es tan simple como descomprimir y ejecutar, por ello, poca explicación tiene. Lo que si es bastante más complicadete es el formato de las imágenes que queremos poner como iconos, el programa no convierte ni adapta imagenes, así que teneís que tenerlas en dicho formato, o si no, a tomar viento. Os hago a continuación una lista de formatos, para que tengáis mas o menos claro por donde andan los tiros, en pixeles:

Fondo de pantalla: 480 x 272 Formato BMP Color 24bit

Imagen de previsualización: 300 x 170 Formato BMP Color 24bit

Iconos de categoría: 64 x 48 Formatos PNG/TGA/GMP Color 8bit index (32bit color)

Iconos de primer nivel: 48 x 48 Formatos PNG/TGA/GMP Color 8bit index (32bit color)

Iconos de segundo nivel: 32 x 32 Formatos PNG/TGA/GMP Color 8bit index (32bit color)

Esta bastante claro que necesitareís algún programa de edición de imágenes, siendo el mas extendido Photoshop, o Gimp para los del pingüino. Estos programas os permitirán redimensionar las imágenes y retocarlas para añadir más elementos y hacer interesantes montajes.

La otra característica necesaria, de la que yo no presumo, es un poco de composición artística. No es necesario, por ejemplo, que retoquéis los iconos de primer y segundo nivel en vuestra primera composición, para que queden más claras las funciones del menú. Si os atrevéis con ello, adelante, pero intentad que los iconos guarden relación con lo que describen, no pongamos el icono de una radio en juego, y un mando de consola en películas, por ejemplo. Además, procurad que si el fondo tiene muchos colores o muy vivos, bajadle el brillo y el contraste para que no se confunda con los iconos, de esta manera, evitamos aquello de que las cosas no se vean bien.

Es bastante recomendable que no seáis como yo, es decir, organizad bien en carpetas la información, y ponedle nombres identificativos a los archivos, para que no sea el caos que tengo yo formado XD

Esto lleva un poco de currele, asi que echadle tiempo ^^.



Y aqui os dejo mi tema, basado en el Kyokugen Karate de las famosas sagas de Art Of Fighting y King of Fighters. Para instalarlo, hay que colocarlo en la carpeta THEME dentro del directorio raiz de vuestra PSP.