lunes, 26 de febrero de 2007

Hoy, en Dias de vicio...

La verdad es que me puede el vicio. Eso, unido a la gran pasión que siento por los videojuegos me ha llevado a… pegarme un vicio que no está escrito. Me siento culpable por la gran cantidad de horas que he tirado al cubo de basura ^^. Bueno, de todas maneras hay que hacer algo de povecho de este post, y algo haremos. Otra de mis verdades universales es que siempre juego tarde a los juegos nuevos, es decir, cuando dejan de ser nuevos, entonces es cuando caen en mis manos. Por eso, vamos a hablar un poquito de los que últimamente han sido testeados por el menda.

Para ello, debo agradecer a mi primillo Adri el placer de darle rodaje a su consola, porque, a estas alturas de tercera generación de consolas, sus papis (mis tíos) le han regalado la PSTwo, muy bien acompañada del grandisimo Tekken 5. Eso fue estas navidades, y yo le acompañe al Corte In***s (por no decir marcas que no sean del tema XD) con 20 lerus en la mano, y dispuesto a comprarse un juego. Pos bien, con 20 lerus te puedes comprar casi la mitad del catalogo de juegos para esta consola. Y joder, es difícil decidirse. A pesar de todo eligió un juegazo: Onimusha 4, The Dawn Of Dreams.

Parece guapetón el prota, eh?

Y ahí estamos, dandolo todo, porque parece un juego de un solo player, pero, si en la pantalla de titulo presionas L1 + L2 + R1 + R2 + Start en el segundo mando… ¡Bum!, se convirtieron en Chocapic; es decir, se transforma en un juego cooperativo.

Comentemos algo del juego. Este Onimusha trata de nuevo de cómo los cansinos de los Genma (demonios de la mitología japonesa) vuelven para dar la tabarra a los pobres aldeanos. Sin embargo, algo que notamos en la presentación (y que nos ponen a disposición en los subtítulos ^^), es que andamos por el mil quinientos y pico, últimos años de la edad feudal japonesa, en la que ya se introducen nuevas costumbres, y la restricción portuaria con respecto a los extranjeros es menos fuerte. La historia trata de cómo quieren conquistar el mundo usando como estandarte unos cerezos malditos, que tienen en su tronco caras y figuras humanas y que *SPOILER* sueltan unos insectos que controlan a quien los respira, convirtiéndolo en un soldado que se nutre de ganas de matar *FIN DEL SPOILER*. Quizás todos recordemos la anterior entrega por aquella magnífica introducción que gano varios premios a la mejor animación, con el señor Takeshi Kaneshiro en el papel de Samanosuke dándolo todo para acabar con el demonio Nobunaga, excelentemente acompañado dentro del juego de un tal Jean Reno, que casi nadie conoce ^^, y que se llevó el premio al tipo más duro de la saga (si es que no le cambiaba la cara, daba igual que fuera en moto que estuviera cargándose a un ejercito de Genmas).
En este juego la intro tampoco se queda muy atrás, siendo muy espectacular el foco de la acción, que cambiando con respecto al anterior juego, se centra en la grandiosidad de estructuras y enemigos gigantescos metiendo caña a la población y nuestro heroe devolviendo el golpe con suavidad, aplicando cariño (en la intro del 3 aunque también se da lo de las estructuras gigantescas, se centra mas el foco en el combate de Samanosuke en cortas distancias, una coreografía estupenda).


Y pasemos a sistema de juego. Han cambiado cosas con respecto al 3 (supongo que también con respecto al 2, que no he probado, y al 1, que lo jugué muy poco). Ahora se han reducido notablemente la cantidad de almas en pantalla, lo cual se nota mucho si el otro juego lo tienes reciente, y han desarrollado el sistema de juego en dirección al RPG. Nuestras armas siguen siendo aumentables, con el mismo sistema de infundir almas de la saga entera, sin embargo también poseemos varias opciones de personalización del personaje, entre ellas la de asignar puntos de características, una pantalla donde asignamos puntos que vamos ganando en el transcurso del juego para aumentar la ofensiva, o la rapidez de absorción de almas (que en el anterior era asunto del guantelete Oni, el cual ha sido una pérdida notable).
El personaje que llevas puede ser equipado con objetos que le conceden aumentos de características tales como el ataque o la defensa. Una de las grandes novedades de esta nueva entrega es la incorporación de un segundo personaje manejado por la CPU (a menos que hagas uso del truco de arriba). A riesgo de quedarse cortos, los creadores han incluido hasta cuatro personajes manejables, que irás encontrando y usando a lo largo de la historia. Sus nombres son Jubei (una chavalilla de armas tomar y dura de carácter, por no decir mollera), Tenkai (un monje que puede comunicarse con los muertos y que empuña lanza), Ohatsu (tu… novia, que lleva un rifle mazo de chulo) y Roberto (este si que es duro, que habla español en el juego y pega con la mano desnuda, y abierta); aparte de todos ellos el prota es Soki, un samurai que estaba al servicio del señor feudal causante de la tragedia, y del cual ha renegado y jurado su muerte. Usaras a cada personaje en la historia según esta te mande, aunque ciertas partes del escenario solo pueden ser accedidas por determinados personajes, así, cuando requerimos hablar con los muertos del escenario, Tenkai será nuestro hombre, o para pasar por huecos pequeños, Jubei será la apropiada. Es muy recomendable que jugueis con alguien controlando al otro personaje, ya que la CPU solo dispone de cuatro órdenes básicas (ataque y defensa, ataque total, defensa total y absorber almas) que se quedan cortas a la hora de adaptarse a una situación, amén de que a la IA solo le falta babear de lo lili que es.
Otro punto fuerte de este juego es el golpe crítico. Si habéis jugado alguna vez en vuestra vida al Onimusha, sabréis que si pulsas ataque justo cuando un enemigo va a daros, se realiza un crítico, muy espectacular, que en las primeras entregas iba acompañado de un “me parto por la mitad” del enemigo, y una sensación de “joder, que poderoso soy”. En esta entrega mola aún más, porque aumentando la característica de Crítico/Cadena, podéis encadenar tantos golpes a distintos enemigos como os deje el juego. En este caso la pantalla se pone negra, y el personaje hace movimientos ultra-rápidos dando sablazos a diestro y siniestro, y quitando una cantidad de vida nada despreciable. Esto también ocurre con la magia Oni de nivel 1, con lo cual el daño impartido es aún mayor. Y hablando de magia Oni, en este juego, como ocurría en anteriores, el personaje puede ejecutar una técnica mágica, que según sube de nivel el arma, es más poderosa y espectacular, aunque a partir de nivel 2 ya no se realiza golpe crítico.

La sangre es una constante en la saga.

Hablemos de la banda sonora. Muchos en este punto dirían que es correcta, haciendo gala de una gran variedad de estilos para cada momento, siempre orquestados y tirando lo menos posible de sintetizador. Yo hablaría directamente de que es una gran banda sonora (pero claro, la música de los videojuegos me pierde). Esta saga siempre ha sabido mantener el tipo en este campo de la creación de entretenimiento, pero esta saga crece aún más en este campo. En el anterior capítulo, casi siempre estábamos en zonas de enemigos, por lo que la gran mayoría de la música era de suspense/acción. En este juego se alternan zonas de descanso seguras y pantallas de enemigos, por lo que la variedad de registros es mayor, así podemos disfrutar de temas de violín para melancólicos a la par de tecno poderoso en jefes finales (de ese que me gusta a mí), todo ello con toque oriental. Y mención aparte para la música de la pantalla de inicio, una verdadera delicia para el oído.

Por ultimo, control. Que decir de los movimientos de los personajes, un campo en el que no se le puede reprochar ni media palabra a CAPCOM, casi todos sus juegos, mejores o peores, gozan de un control muy suave, y en este caso, es casi milimétrico. La respuesta del personaje es rápida, y la mayoría de veces que nos traguemos un espadazo la culpa es nuestra (lo digo por experiencia) ya que debemos memorizar el tiempo que tarda cada arma en ejecutar sus movimientos. Los dashes (movimiento rápido en una dirección) son precisos, y muchas veces un gran recurso ante enemigos grandes y poco amables. Las combinaciones de golpes son quizás algo reducidas, o mejor dicho, sufren el síndrome de Dante (Devil May Cry, en especial el 3), en la que es algo complicado variar el combo habitual de golpes para un jugador ocasional como yo, ya que el resto es muy difícil de hacer.

El grupito de colegas al calor de la hoguera.


Y poco mas, se nota poquito que el juego me ha encantado, ya que goza de muchos puntos positivos: gran control, buena historia, muy buenos gráficos, jefes finales impresionantes (tanto en calidad como en cantidad, que hay para aburrir), y, sobre todo, una gran variedad de personajes con un gran desarrollo de su propia personalidad e historia, detalle que en muchas ocasiones se olvida.

Y que mas decir… pos que lo probéis, que a mi parecer, merece la pena explorar este campo de juegos de acción en vista isométrica.

martes, 20 de febrero de 2007

En capitulos anteriores, nuestros amigos...

Now listening to: Fool Cross Over Nirvana (Grudge Prohibited). Hellsing OST1: Raid.

Hola, lectores de este abandonado blog. No se que es lo que vendría primero, si una buenisisima excusa, o las causas por las que he estado alejado tanto tiempo de este proyecto. Creo que voy a intentar explicaros que es lo que ha pasado en mi vida, a pesar de que a pocos les interese. En agosto fue mi último post hasta la fecha. Aquel verano ha sido algo que ha marcado el resto de mi existencia. Por aquel entonces me dijeron que era uno de los 300 agraciados (entre 3000 solicitantes) con el plan de EuroBecas de Caja Madrid, para el cual había tenido que hacer un examen de prueba y una entrevista personal.
Saltos de alegría iba dando por el pasillo de mi insti, amen de por mi casa. Claro esta que a mi madre tampoco le hizo mucha gracia que me tocara. Estas becas consistían en ir 7 semanas a Londres, a trabajar en una empresa de por allí, con media pensión (desayuno y cena), alojamiento en casa familiar y viaje y seguro pagados. Claro está, comer y otros gastos corrían de nuestra cuenta.
Pues allí que fui, a darlo todo. Muchas cosas se me quedaron grabadas de esa experiencia, porque lo pase mal al principio, pero muy bien al final. Fue algo tremendo, y pude darme el gustazo de recorrer Londres a mi gusto, y, lo mejor de todo… conocer a gente muy buena, mis compañeros de experiencia, que hicieron que me lo pasara muy bien (aunque lo de mojar… mejor lo dejamos aparte, como siempre ^^). Muchos recuerdos me llegan a la mente, y después de aquello, digamos que encaminé mi vida hacia delante.
Tomé la decisión de meterme a una carrera. Peliagudo, cuando menos. En la cola yo veía que toda la gente estaba nerviosa y tal, y bueno, yo rellene los papeles y elegí al azar, como un temerario. Acabe en la primera elección que hice, en la Politrénica (si, la de Vallecas, y lo se, esta mal escrito, pero mola mas así) haciendo Informática de sistemas, carrera técnica de tres años. Aunque trabajo no me hubiera faltado con mi módulo (y es verdad, me han llamado ya unas seis o siete compañías), de titulado se cobra más ^^.
Y ahí sigo, dándolo todo. Pero ese no es el final de mi historia. Cuando parecía que tenía las cosas encaminadas, un compañero de clase me informó de un trabajo como becario donde él estaba currando, y como era compatible, ¡que coño!, eche la solicitud de cabeza. Y tras una prueba contra otros tres candidatos, pues… aquí estoy de trabajo hasta el cuello, y vida social más bien reducida XD. Trabajo en el INTA (Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial), en la sección de Metrología, laboratorio de Presión y Masa, calibrando aparatos de medición de masa y presión. A que mola, ¿eh?.

Y hasta ahí todo, de momento. Parece que ahora que me sobra tiempo (si… claro), me pondré a rehacer este blog, a ver si por fin sale algo decente.

Nos vemos, hermanos.