martes, 25 de diciembre de 2007

Audiolectura 2.

Me apetecia contar una historia de una vela que tenía perdida por casa y hacía mucho tiempo que no veia de nuevo. Y de paso, retocaba esta sección, que tenía algo olvidada.
¿Es verdad esta historia?. Bueno... solo lo que querais creer de ella ^^.



José era un artesano de un pequeño pueblo de las montañas de Galicia. Su negocio consistía en dar forma a la cera que producen las abejas, transformándola en velas para la iluminación. Llevaba toda la vida haciéndolo desde que un día, su padre le enseñara el oficio, la primera vez que visitó al apicultor que les proveía de la preciada materia prima.

En sus manos se notaba la presteza y experiencia que le otorgaba toda una vida de oficio, desempeñando con soltura y precisión tareas complicadas, mientras esgrimía una pequeña sonrisa dada por el placer que le proporcionaba el tallado y modelado de la cera.

Su tienda, pequeña y acogedora, ya no recibía tantas visitas como antaño, cuando el alumbrado era más bien deficiente y todavía no se comerciaba con velas en los grandes almacenes. Nada más entrar se recibía un aroma meloso y mestizo de varias fragancias, impregnado del característico olor de la cera y de las diversas variedades de género perfumado. La vista se regalaba con multitud de formas y colores, desde el cirio más común a formas esculturales, pasando por pirámides, cilindros y cubos; desde la funcional vela con cubierta roja para las iglesias a un barco que nunca pretendió navegar.

A José le encantaba la “temporalidad” de su obra. Sus obras no nacían para ser expuestas y coger polvo en un museo. Nacían para ser útiles, y serlo de la manera más bella posible. No quería que ninguna de sus velas dejara de servir para su uso, y muchas veces, él mismo las encendía dentro de la tienda, para darle a los visitantes una cálida acogida.

Al igual que su padre, José se hizo mayor. Se casó y tuvo hijos. Hijos jóvenes con nuevas ideas. Se hicieron mayores, mientras le daban alegrías y tristezas. Y decidieron estudiar y buscar suerte en las grandes ciudades. No les fue mal, y José se alegraba de ello. Siempre quiso que estudiaran, pero en lo profundo de su ser, también le hubiera gustado que alguno de ellos aprendiera el oficio familiar. Cerró la tienda y vendió el local. Ya no haría mas velas para venderlas. “Es triste, pero es ley de vida”, se dijo.

Y el tiempo le cobraba la última factura. Sentado en un banco de una calle quiso realizar un último trabajo con un poco de cera que encontró en un cajón, pero sus manos ya no eran los instrumentos precisos que fueron antaño. Aún así, hizo una última vela, cargada con toda su vida de experiencias, con todo el amor que le tenía a la profesión que con él se extinguía, y se la regaló al primer niño que vio por la calle.

Este niño la uso en uno de sus cumpleaños, y la apagó y guardó a medio consumir en un bote. Años pasaron y la madre del ahora joven zagal sacó la vela de su lugar en unas navidades, para encenderla durante la cena. Y así se consumía y apagaba el último sueño de José.

PD: publicado desde lejos de mi casa. El tema se llama Gabriel's Oboe, y es de Ennio Morricone, forma parte de la OST de una peli muy famosa que se llama... ¿cómo? ^^

jueves, 20 de diciembre de 2007

¿Vamos?

Via Microsiervos, que lo saco del post original de Clipset. A mi, desde luego, me parece una gran idea. A ver si podemos juntarnos todos a hacer el friki ^^.

martes, 18 de diciembre de 2007

Samurai Spirits Sen

Via Seven Force (que por cierto, me encanta, se ha ganado un vínculo en la barra de aqui al lado) me entero de que ya tenemos lista mas o menos oficial de personajes seleccionables en la nueva entrega de esta saga de videojuegos que tanto me gusta. Caras conocidas, pero también un puñado de inclusiones nuevas.

Por cierto, este juego es poligonal. Veremos como sale, pero tengo esperanzas en que no la caguen demasiado.

Enlace a la imagen.

Por cierto, pocas féminas, cinco en total. Se echan en falta las poderosas "razones" de Iroha, un personaje muy popular que hizo su aparicion en el Samurai Spirits Tenkaichi. Aunque la nueva luchadora de lanza y pelo corto parece que tiene algo que decir tambien.

jueves, 13 de diciembre de 2007

Mas musiquilla.




Hay que reconocer el gran cambio que el señor Noriyuki Asakura se sacó de la manga para realizar las tonadas de Tenchu 2: Birth of the stealth assasins (PSX). La constante en la saga Tenchu siempre ha sido un estilo de música mestizo, fusión de un tecno bastante suave pero eficaz, con instrumentos tradicionales japoneses (al igual que ocurria en Onimusha, aunque con identidades bastante diferenciadas).

Sin embargo, en esta segunda entrega de la saga, utilizó un estilo que mantenía los instrumentos japoneses, pero eliminó el tecno para dar una base mas instrumental, usando instrumentos tales como violines o guitarras eléctricas, aportando potencia y cuerpo a las canciones, que pasarian a ser, para mi gusto, inolvidables. También destacar la presencia de temas ambientales que no son precisamente algo tremendo, pero si correctos en su estilo.

Os dejo dos temas de batalla, que fueron compuestos teniendo en cuenta que se repetirían mas de una vez, por ello su corta duración. Os animo a que os lo bajeis y lo reproduzcais repitiendolo en vuestro reproductor. Son todo un gustazo para el oido.

PD: en la carpeta de Divshare he subido toda la banda sonora, por si teneis curiosidad.

PD2: DivShare no funciona tan bien como me gustaria, y surgen muchos problemas a la hora de postear carpetas enteras llenas solo con música. De todas maneras, los temas que me gustaria que escuchaseis son los temas de Batalla con el jefe final del juego y Batalla con los jefes finales de fase. Y, bueno, la intro también es cojonuda ^^.

Late PD3: añadí un tema que me faltaba, el ending del juego, totalmente apoteósico.

viernes, 7 de diciembre de 2007

Trapt (PS2), o como matar riendo (que no de risa).

Más difícil que hablar de la saga Deception sin haber probado ningún juego anterior es leer una review de la última entrega sin haber probado alguno anterior, por eso voy a ver si os lo hago ameno. Hablemos de Trapt, nombre dado por los americanos a lo que en Japón se llamó Kagerô II: Dark Illusion.

Primero, debo decir que cuando me pongo a los mandos de la PS2 y voy a jugar a este juego, creo que mi cerebro activa una especie de autodefensa, o algo por el estilo, y es que no puedo tomarme en serio la historia, porque de otra manera, sería una de las mas deprimentes que conozco. Así que voy a explicaros todo esto desde el punto de vista del sádico cabrón que soy cuando juego a este título.
Deception es una saga que viene de antiguo, concretamente viendo su primera entrega en 1996 en PlayStation (cuando todavía era gris y grande), y mi contacto con la saga vino por un casual, cuando encontré a 5 lerus el “Deception 3: Dark Delusion” en una tienda de segunda mano. Probándolo en cierto emulador de cuyo nombre no quiero acordarme, empecé a cogerle el gustillo, y cuando vi esta nueva entrega también de segunda mano por alguna tienda perdida, decidí que tenía que ser mía.

¿De que va el juego? Trampas. La verdad es que la gente lo encasilla en el género de RPG de estrategia, aunque para mi no tiene género definido. Y la mejor manera de definir el juego es mediante su gameplaying (que tésnico).

En todos y cada uno de estos juegos encarnamos a una moza bonica, que es perseguida por mala gente que quiere eliminarla (las razones son el argumento de cada una de las entregas), y está indefensa ante toda esta maldad. ¿Indefensa del todo? No.
Las protagonistas (siempre femeninas) no pueden combatir cuerpo a cuerpo ante los que la persiguen, pero pueden transformar las salas por las que huyen en un hervidero de peligros mortales, configurando la habilidad que poseen para poner trampas. Estas trampas tienen un tiempo de carga, y una vez se han cargado del todo, pueden activarse remotamente desde cualquier punto de la sala mediante los botones de X, O y triángulo. Pero los enemigos vienen a por ti. Así que para atraerlos a las trampas, debes de poner en peligro la integridad de la bonita figura de tu personaje, porque tus trampas, desgraciadamente, no hacen distinciones acerca de si eres bueno o malo.

Las acciones de las trampas, a partir del segundo titulo de la saga, pueden combinarse para una mejor carnicería. Pongamos por ejemplo que una pared trampa te empuja hacia un borde y te tira al suelo. Pues bien, en el suelo te puede estar esperando otra trampa de suelo como las del primer Prince of Persia, llenita de pinchos afilados y poco saludables. Estas combinaciones eran la mar de efectivas, además de proporcionarte bonos de dinero si eran encadenadas correctamente. Y digo correctamente, ya que el timing lo pones tú, muchas veces debes orientarte por intuición para activar las trampas en orden y concierto, ya que estarás de espaldas y corriendo para que ese otro hombre con sable que no ha caído en la trampa no te haga un ombligo nuevo.
Mediante las muertes de los que te persiguen, consigues dinero (toma varios nombres a lo largo de la saga) que te ayuda a crear nuevas trampas para acabar con los enemigos de la mejor y mas eficaz manera posible. Este dinero aumenta si los combos de muerte son mayores, como había mencionado anteriormente.

La historia en todas las entregas tiene un matiz más bien oscuro, distinto. A lo gótico-emo, si lo preferís, y ambientado en épocas medievales, de donde se saca el afán de la mayoría de la gente por acercarte a una pira y prender fuego, a ver que pasa. Las protagonistas siempre son perseguidas por distintas causas, casi siempre se perfila una figura maligna detrás de las causantes del sufrimiento de nuestras heroínas. Sin embargo, los poderes de las trampas le son cedidos también por demonios y entes oscuros, dando todo esto un ambiente muy poco agradable a los que son como yo, que nos gustan las mariposas y las verdes colinas en un día azulado de primavera. En concreto, en esta entrega de PS2 eres una princesa perseguida por la guardia real porque alguien malo dijo que tu habías matado al rey, y el rey, muertecico como está, no puede demostrar lo contrario. Ahora te toca escapar, pero un demonio te cede el poder de las trampas, a cambio de que le des las almas de tus perseguidores, cuanto más aterrados, mejor.
En cuanto a gráficos, hablemos. Este Trapt no destaca en gráficos en cuanto al resto de juegos de PS2. Digamos que más bien son correctos, sin pasarse. También se nota el hecho de haber eliminado drásticamente la sangre cuando los pobres malos caen en nuestras trampas, aunque esto tampoco estaba en los juegos anteriores, así que se salva por ser constante en la saga siempre que ha tocado nuestras costas, es decir, allá en Japón la sangre se mantiene, pero aqui en Europa, como siempre, desaparece. Pero vamos, que si un péndulo de acero afilado como una cuchilla te golpea en la espalda, digamos que te tiene que dejar “finito de Córdoba”, a ti y al suelo. Las animaciones de personajes también se mueven al nivel de los gráficos, es decir, medio tirando a bueno, mencionando especialmente ese contoneo de caderas de la prota, que es hipnotizante. Los diseños de personajes son muy atractivos, se nota un gran trabajo detrás de ellos, y siguen la tónica general de la saga, que tiene un estilo propio definido. Quiero resaltar también que la conversión a sistema PAL en 50 Hz de este juego es una verdadera bazofia, que impide tener una experiencia de juego completa, ya que va MUY LENTO (como le pasaba al F. Fantasy X).

La música es el apartado más flojo de este juego, con temas muy poco impactantes, que cambian según la sala, y que no contactan muy bien con el jugador. La mayoría de estos temas tienen ambientación medieval en cuanto al uso de órgano, un estilo apropiado para el trasfondo temporal de toda la saga. Los efectos de sonido de las trampas, por otra parte, están bien conseguidos, dándole realismo a los materiales de las que están compuestas.

Y ahora toca el factor de morbo y sadismo. Este es un juego de matar gente. Pero no como lo haces en Half-Life, o en GTA, y más aun en este último, donde atropellar a gente es divertido como nada. Aquí se trata de matar a gente de la manera mas chunga posible. Las habitaciones donde escapas tienen una gran cantidad de aparatos de sodomización, desde pilares que se derrumban a sillas eléctricas, pasando por campanas gigantes o candelabros que se desprenden desde el techo. Las miles de combinaciones que se pueden realizar solo están limitadas por tu imaginación y lo desgraciado que seas… Como yo.
Puedes atrapar con un cepo a alguien justo antes de subir unas escaleras, atravesarle con una flecha y hacer que una piedra baje rodando por los escalones para aplastarle. Puedes empujar a ese alguien a un sitio determinado para que un péndulo gigante impacte contra él y lo lance a una silla eléctrica. Infinitas posibilidades, y esta es la mejor baza del juego, la gran variedad de combinaciones que ofrece. Además, por si fuera poco, los enemigos al morir sueltan una última frase que es mítica en la mayoría de los casos, como por ejemplo “Nunca… te pude decir… que te amaba”, “Iba a casarme mañana”, “Mi madre… me esta esperando en casa…” o “No te pude vengar”.

¿Cómo deberías tomarte este juego? La verdad es que no muy en serio, o si no acabarás matando gente por ahí con tiestos desde tu ventana. Y luego censuran Manhunt, pero este juego vino muy antes, y te da un concepto de violencia que no es explicita como en el título de Rockstar, sino que es implícita. Tienes que sobrevivir, por encima de los demás, y este es el precio. Aunque no te guste.

En definitiva, y concluyendo, es una saga que deberías de probar, no te dejará indiferente en ningún momento. Y por lo menos pasarás un buen rato siendo sádico, muy sádico.


PD: Escrito para el concurso de El Blog de Manu, y ya de paso actualizo, que me tocaba ya. Pasaos por alli, recomendacion de tito Filin ^^.