jueves, 28 de febrero de 2008

La croqueta épica.

Every croqueta has a story. Every story has to be told. And some stories cannot be forgotten.

Esta es la acepción de croqueta que tiene la Real Academia de la Lengua española.

1. f. Porción de masa hecha con un picadillo de jamón, carne, pescado, huevo, etc., que, ligado con besamel, se reboza en huevo y pan rallado y se fríe en aceite abundante. Suele tener forma redonda u ovalada.

Pero hoy no nos referimos a la croqueta que se come. Nos referimos a la acepción vulgar no recogida en ninguna enciclopedia ni diccionario. Nos referimos al juego de tirarse rodando por una colina o cuesta para acabar magullado y mareado al final. Normalmente, se prefiere que esta cuesta o colina esté recubierta de hierba o cualquier otro sustituto mullido. El asfalto o la arena suelen provocar magulladuras poco deseables que posteriormente han de ser desinfectadas, y esto escuece, cosa que no buscamos.

Bien. Algunos de los que me conocéis sabeis que de vez en cuando me da por hacer alguna tontería. Y ese día precisamente fue uno de esos. Estaba yo en el parque de Greenwich, en Londres, con algunos compañeros de la beca que me concedieron hacia el final de módulo, allá por Septiembre del 2006. Nos llevamos un balón y dabamos unos toques divirtiendonos en el cesped. En ese momento, algo se me pasó por la cabeza.


Ver mapa más grande

Una croqueta de dimensiones épicas, en el mejor de los marcos, justo al lado del observatorio que marca el meridiano de Greenwich. Había muchas cosas en contra, no sabía que problemas podrían surgir, pero, ¡que demonios!, solo se vive una vez.

Montones de turistas se arremolinaban en la plazoleta de arriba para echar fotos al Canary Wharf, al observatorio... Algunas parejas se sentaban en la cuesta para disfrutar de una merienda viendo el agradable ambiente del parque con el rio Thames al fondo. Y ahi llego yo, sólo, subiendo la cuesta hasta arriba. Mis compañeros me animaban. La gente me miraba extrañada, no llevaba cámara y no iba acompañado de nadie.

Me senté. Ahora yo era el eje de la tierra. Era uno con el aire, y con la estupidez. Uno con el agua y con el dolor.

Me tumbé. Algunos turistas que echaban fotos empezaron a mirarme.

Una compañera mia se acercó y me sujeto amablemente las gafas.

Y rodé. Rodé como una llanta de coche, como un balón. La velocidad que llevaba en ocasiones me impulsaba tanto que daba pequeños saltos.

A mitad de recorrido tuve que modificar el trayecto para no arrollar a una pareja que estaba en la cuesta disfrutando de una tarde perfecta... hasta que aparecí.

Llegué abajo del todo. 60-70 metros de largo. No se cuanta diferencia de altitud. Magulladuras, y un mareo que recuerdo hoy en dia... Pero triunfada. La sensación de haber hecho una croqueta en el meridiano de Greenwich no se puede pagar con dinero.

Os dejo la "ruta" de la croqueta para descargar.

Croqueta en Google Earth (necesitas instalar el Google Earth para verlo, que no te cuesta nada y te servirá para matar el tiempo un rato viendo el mundo XD)

Y todo esto, lectores, es verídico.

3 comentarios:

darkironman dijo...

GRACIAS POR LA PUBLI FILIN!!!

pero una vez mas no me ha dado tiempo a acabar, todas las ideas que quiero plasmar asi que todavia no esta listo.
Ya te avisare cuando este, enhorabuena por tu blog tiene entradas muy originales filin.
saludillos!!!!

leolo dijo...

Es la primera vez que entro a este blog y me ha sorprendido por su originalidad.
Yo tengo otro concepto de "croqueta", es una variante de la tuya. Cuando voy a la playa y al salir del agua me caigo en la arena seca quedando como un croqueta o un filete empanado.

Saludos y si quieres un blog de cine y televisión aquí tienes el mío, es humilde pero intentamos pasarlo bien.

Leolo

Anónimo dijo...
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