domingo, 17 de febrero de 2008

Metro City stories.

Tenía que hacer una historia relacionada con esta saga. Lo necesitaba. así que aquí os dejo con mi sello habitual: mucho texto, poca imagen (es que no voy a poner). Pero esta vez lo hago porque es algo serio e importante ^^.

El vinilo seguía girando en la pletina, sin embargo, ninguna música era ya audible. Se levantó a cambiar de disco, mientras pensaba cual sería su siguiente elección. “Creo que ya esta bien por hoy de Tchaikovsky, pongamos algo de Orff”.

El Carmina Burana empezaba a flotar en el ambiente mientras el alcalde guardaba el disco de Tchaikovsky en su colección. Era imprescindible disponer de música clásica mientras se realizaban las tediosas tareas burocráticas de las que se tenía que encargar. Su mano cogió de nuevo la pluma de su bolsillo y continuó leyendo y firmando documentos.

Cuando ya le quedaba poco por terminar, el tono de una llamada de teléfono le proporcionó un diminuto sobresalto. En su despacho había dos teléfonos, uno era una pequeña centralita blanca desde la que normalmente atendía las llamadas y los asuntos que requirieran su intervención como alcalde. Sin embargo, en el escritorio había otro teléfono más. Un teléfono negro con tres botones. Era el de urgencia, y solo se usaba para recibir o enviar llamadas de extremada necesidad, para lo cual usaba una red de satélites del país, garantizando que la llamada siempre fuese eficaz.

Los dos terminales sonaban de manera distinta, y el alcalde no se hubiese extrañado si hubiese sonado el blanco. Se extraño porque sonó el negro. “Eso no augura buenas noticias”, se dijo descolgando el teléfono.

- Aquí Mike Haggar, al habla.

- ¿Haggar? ¿Mike Haggar?

- Si, dígame, ¿Qué ocurre?

- ¡Haggar, necesito tu ayuda!, una voz desconocida, nerviosa y con interferencias empezó a hablar.

- Tranquilicese y dígame que le ocurre.

- ¡Estoy en el Metro! ¡Me llamo Jo…, y está ocurr… al… grave! ¡Necesitamos ayuda! ¡Han… Dios, se rompe… Mad Gear está…!, los cortes intermitentes de voz no permitían a Mike escuchar con claridad todos los detalles.

- ¡Por favor, cálmese y repita!

- ¡Ayudaaaaa…!, y la comunicación se corto, dando paso a los pitidos intermitentes de la línea de teléfono.

La verdad es que Mike hubiese preferido mas datos, pero era necesaria una intervención, y ahora. Se acercó al armario y lo abrió. Allí estaba. Su viejo traje de Wrestler, dentro de una bolsa para conservarlo del tiempo. Ese uniforme le había acompañado en multitud de batallas, siempre a su lado.

Haggar se empezó a aflojar la corbata cuando su secretaria entró en el despacho.

- Perdone… Esto… ¿Qué se supone que está haciendo?

- Ah, hola. Alguien necesita mi ayuda y tengo que ir a echarle una mano.

- Disculpe señor alcalde, pero no puedo permitirselo. Su esposa me pidió que no le dejara actuar de esta manera en casos de este tipo.

- Je, je. Ojala pensara como ella, pero siempre se empeña en protegerme demasiado. Tengo que cambiarme, si me disculpas.

- ¡No le disculpo! ¡Pero no se da cuenta! Su mujer se preocupa por usted, como lo hacemos todos en esta alcaldía. ¿No cree que debe dejar que las autoridades hagan su trabajo? ¡Deje de hacer estas cosas!

- Tranquilicese, no me pasará nada

- ¡Es imposible razonar con usted! Por favor, no lo haga, no queremos que se le acabe la vida. ¡La vida no es un juego! No hay pantallas de Continuar, ni tampoco créditos adicionales. Una vez que te matan, se acabo.

Las lágrimas empezaban a asomar en las mejillas de la empleada…

- No se ponga triste por favor, es algo que tengo que hacer, a cualquier precio.

La secretaria salió de la sala sollozando. Haggar se enfundó el traje. Y comenzó a sentirse como antaño. Los músculos se ponían tensos, sus brazos y manos volvían a ser las eficaces armas de lucha que fueron antaño. Le habían dado un lugar, el Metro y un nombre, Mad Gear. Era todo lo que necesitaba. No hacían falta excusas, ni por qué, ni cómo, ni cuando. (A continuación transcribo el diálogo original que Haggar dijo a su secretaria, Jennifer, cuando salió por la puerta del despacho. He decido no traducirlo para no perder ningún significado de la conversación original).

- Do you remember, Jennifer, when Metro City was a safe place to live? Do you remember the kids running in the streets? The happiness of the people? The feeling of being safe?

- Yes, I do. But it’s not your duty, Haggar. It’s not your duty to do this.

- I cannot avoid problems concerning my city, Jennifer. I simply can’t ignore them. I need to help others, because I can help others, even if it is only with my bare hands.

- Mike, for gods’ sake! They are going to kill you! Can you understand that?

- I understand it. I know the dangers, but I won’t fall back.

- Then… Why do you do this? Why?

- Do I need a reason?

- Yes.

- Then I do this for those kids playing in the street. I do this for all the families that want a safer place to live. I do this because I was born in this city, and I grew on it. I trained hard to fight, and then came back to help everyone. I fought again and again with the injustice, with those who harm others. Many bad people had hurt me. Many of those now are arrested or something worse, and, if I can stand the pain, maybe others cannot. What may do the weak people if they get hurt?

- I… I don’t know

- It’s not for you Jennifer. Neither for me. It’s not for anyone in special. It’s because I love the city where I live. It’s because someone has to defend the people who can’t do themselves. It’s not because I like to fight, or to be a hero. It’s for Metro City.

Jennifer vio con ojos llorosos como Mike se iba alejando con su traje de lucha libre puesto. Y no pudo más que sentirse orgullosa. Orgullosa de su alcalde.Cuando Haggar salió por la puerta del edificio de la alcaldía encontró a mucha gente que conocía en frente de él. Cody, Guy, Maki, Carlos, Lucia y Dean estaban allí, esperando.

- Haggar, ¿nos vamos?, dijo Cody

- No es necesario que os manchéis las manos, amigos.

- No es mancharse las manos, es luchar por tu ciudad, con tu amigo, le respondió Guy.

- Gracias, a todos. Acabemos con esto

Y los siete luchadores fueron a pelear por su ciudad. Por la ciudad que les vio nacer, crecer y entrenar. Por el lugar que les cobijó durante su infancia, y que les dio buenos y malos recuerdos. Por ese lugar donde tu corazón puede descansar tranquilo, donde encuentras reposo, un reposo que no existe en ninguna otra parte del planeta.

Por Metro City.



4 comentarios:

Cho Hakkai dijo...

Filin, me he quedado un poco confuso.

¿Esto es obra tuya o lo estás traduciendo de algo?. Esque me he desconcertado un poco.

De todas formas, te digo que genial, me encanta, a ver si la continúas.

Saludos!!

forfy dijo...

Jeje, no me dejes chats del Gmail que hace días que lo ví. Eso sí, leerlo hasta hoy nada.

¿Como es que no pusiste a Haggar como Nº1 en el Top de los personajes de videojuegos? ¿Esto continua?

Shin Terry dijo...

JAJA, xd se me olvido dejarte un comentario... que cosas.
Bueno espero que continues con la historia o Haggar ira a por ti a pedirte explicaciones... y y a sabes como las pide.
Saludos jefe

Cho Hakkai dijo...

Eres un genio Filin!!